Para los Animales, todas las personas son Nazis

1 de septiembre marca el 82 vo aniversario de la invasión Nazi de Polonia y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, eventualmente conduciéndolo al Holocausto. Este ensayo cubre mi recorrido personal desde el Holocausto hasta los derechos de los animales y cualquier justificación o apropiación del término para dramatizar el abuso y matanza de animales para comida.

Como todo comenzó

El 1ero de septiembre del 1939, el ejército Nazi invadió Polonia, lanzando la Primera Guerra Mundial. Yo tenía 5 años, viviendo en Warsaw con mis padres. En un año, los 450,000 judíos en y alrededor de Warsaw fueron forzados a mudarse a la sección judía de Warsaw, usualmente con extraños. Esa área estaba rodeada por un muro de ladrillo coronadas de alambre de púas que formaba el “Ghetto” de Warsaw, uno de los campos de concentración más infames de Hitler. Amontonamiento y escasez de alimentos prevalecían llevándolos a una epidemia de Tifus y hambre que se llevo cerca de 100,000 vidas en el primer año. 

Aunque hayan asesinado a muchos judíos esporádicamente antes de eso, en el verano del 1942, los Nazis lanzaron su “solución final” comúnmente referido como el Holocausto. Esto fue una masiva campaña para transportar millones de judíos de cientos de “ghettos” y campos de concentración a través de Polonia y otros países europeos a media docena de campos de campos de muerte. Los más notables de estos fueron Auschwitz y Treblinka. Mis padres y yo fuimos de los pocos que pudimos escapar el “Ghetto” y mantenernos escondidos en las afueras, hasta la liberación en la primavera del 1945.  Nadie más de nuestra numerosa familia sobrevivió.  Después de cinco años en un campamento de refugiados, llegue a los EEUU en enero del 1951.

 Síndrome de culpabilidad del sobreviviente y la Evolución

Una vez sobrevivir no era ya un reto diario en mi vida, la culpabilidad del sobreviviente y la búsqueda de la verdad entraron en juego.

  • ¿Porque yo fui exento, cuando tanta gente buena pereció?
  • ¿Cómo puedo devolver la deuda de mi sobrevivencia?
  • ¿Cuál es la lección que hay que aprender acerca de este sacrificio tan grande de mi gente?

En 1972, fui contratado por una firma de consultoría en Washington, DC Una de mis asignaciones fue hacer un inventario acerca de las aguas residuales de un matadero en el “Midwest”. 

Cuando estaba inspeccionando el área de almacenamiento de desperdicios, me encontré con una montana de pezuñas, corazones y cabezas, y cuerpos desechados, todos llevando un silente testimonio de seres sensibles que ya no estaban… 

Instantáneamente imágenes de los campamentos de muerte, montañas de huesos carbonizados, pelos, espejuelos y zapatos llenaron mi mente. Trate de dejarlo ir como una coincidencia. “Son solo animales.” Yo seguía diciendo. Pero no funciono. Como científico, decidí que una investigación adicional ayudaría. No ocurrió así.  Mi cabeza daba vueltas mientras mi mundo se viro patas para arriba. ¿Si nuestra trata de animales tiene alguna similitud a lo que los Nazis nos hicieron a nosotros, como puede mi sociedad americana iluminada sancionar esto? ¿Alguien más vio lo que yo estaba viendo? ¿Estaba yo perdiendo contacto con la realidad? ¿Necesito ayuda profesional?

Mi salvación me llego en forma de una cita por el reconocido galardonado del premio nobel el judío, Isaac Bashevis Singer: “Para los animales todas las personas son Nazis.” Por fin, alguien más, no menos que un altamente respetado autor, compartía mi percepción de la realidad. Quizás yo no estaba perdiendo la cabeza después de todo.

Quizás existía una razón cósmica para mi salvación, una manera valida para pagar mi deuda a la sociedad, y una profunda lección que aprender de la tragedia del Holocausto. Esto fue cuando estuve decidido a dedicarle el resto de mi vida luchando la opresión, comenzando con nuestra misma opresión de los animales criados para comida.

 La Aterradora Comparación
¿Existe un holocausto de animales hoy en día? ¿Deberíamos utilizar este término en nuestra defensa de los derechos de animales? Pues sí y no.

Hay ciertas similitudes en ambas aceptaciones sociales e implementación entre el Holocausto Nazi y nuestro trato hacia animales para comida. Ambos la Alemania antes de los Nazis y el Mundo Occidental comparten estos rasgos sociales:

  • Una larga tradición de iluminación y apoyo hacia las artes y ciencias sociales
  • Un respeto profundo hacia los derechos humanos y el bienestar de los animales
  • Un respeto profundo por la ley, de las cortes, y las instituciones que los apoyan.
  • Poderosas normas sociales que prevalecen sobre códigos morales y convicciones.

Estas poderosas normas, pero altamente arbitrarias normas sociales que han hecho las tragedias del Holocausto y la matanza de animales posibles. En la Alemania Nazi ellos decretaron que los cristianos vivían y los judíos morían. En nuestra sociedad, ellos determinan que el perro vive y el cerdo muere. A pesar de su poder absoluto, las normas sociales sujetas a manipulaciones. Hitler logro virar las normas sociales en Alemania patas para arriba en unos cuantos años luego de asumir el poder.

También existen similitudes sorprendentes entre la implementación del Holocausto y nuestro trato de animales criados para comida:

  • Las redadas y el efecto de rebano de las victimas
  • El uso de vagones de ganado para transportar las victimas a su muerte.
  • El amontonamiento y almacenamiento de personas en cajas de madera.
  • El marcado y los tatuados de números de serie para identificar a las víctimas.
  • El altamente eficaz protocolo para procesar un gran número de víctimas.
  • La denigración y abuso de las víctimas para hacer los asesinatos más aceptables. 
  • El irrespetuoso acto de descartar las víctimas en fosas abiertas.
  • El engaño acerca de los horrores que ocurren detrás de las paredes de campamentos de muerte y mataderos.

El Holocausto y la Defensa de los Animales

¿Así que, deberíamos usar el Holocausto como analogía en nuestra defensa de los animales?


Dos cosas claves para una defensa efectiva: a) comienza con lo que ya conocen y creen y b) añádele drama para evocar el deseo de cambio. Una foto de un adorable pollito siendo macerado vivo, o preciosos perros siendo llevados en jaulas de madera al matadero en el Este de Asia, llenan ambas funciones. 

“Trayendo el tema del Holocausto, tanto como el de la esclavitud no lo hace. Ciertamente añade drama, pero sugiere que se intenta desmoralizar el valor moral del ser humano como victimas comparándolos a los cerdos. Esto es debido mayormente al omnipresente complejo de nuestras organizaciones de justicia social que quieren glorificar víctimas en específico y su victimismo.”

El primer paso en resolver la calamidad de la opresión es cambiando el foco de la víctima a la raíz de la causa, de la mentalidad opresiva y las ponderosas normas sociales que sancionan sus devastadoras consecuencias.

Un día, las personas apreciaran los paralelos trágicos entre el Holocausto, la esclavitud, y nuestro trato de los animales para comida. Pero ese día, Parece aun esta pendiente.

Para detalles adicionales de mi trayectoria, favor visite: https://never-again.org.

Para discusiones adicionales de las raíces de la opresión, favor visite:https://theveganblog.org/41-why-we-oppress-why-animals.

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